sábado, 26 de mayo de 2012

Vida Digital ¿solo beneficios?


La tecnología ha estado desde tiempos remotos, lo que para nosotros ahora es algo “pasado de moda” o tal vez algo “común del diario vivir”, no lo era hace años o décadas atrás, cada cosa a nuestro alrededor fue un objeto tecnológico alguna vez,  planchas, relojes, hasta un simple cuchillo, en su momento fue lo más novedoso de la época; pero todas esas cosas quedan en el olvido al momento de llegar la Vida Digital donde la tecnología está orientada mayoritariamente ha artefactos como un mejor televisor, un celular más moderno, una línea de internet más rápida. Donde cada vez se ve más beneficiada la comodidad de las personas, y la eficiencia. Basta con observar a nuestro alrededor, videojuegos que se manejan con el movimiento, identificadores de huella digital para desbloquear un notebook, luces que se encienden con la voz, cortinas que se abren con apretar un solo botón de un control, televisores planos, con infinidad de canales y “touch” y mensajes que llegan en par de minutos a su destinatario, entre miles de otras cosas más;  décadas atrás esto era impensable, las cartas demoraban días, semanas o meses en llegar dependiendo de la distancia, además de tener que pagar por su envió; ahora con un simple “click” en enviar puedes asegurarte que la persona tendrá tu mensaje rápidamente y a bajo o nulo costo.
En el pasado si querías invitar a alguien a una fiesta o que se juntaran para salir o hacer un trabajo debías planificarlo con tiempo de anticipación o corrías el riesgo de que tu mensaje no llegará a tiempo para la celebración, junta o incluso arriesgándote a no poder terminar la tarea y por ende “sacar” una mala nota.  
De cierta forma todas estas cosas son beneficiosas, pero el gran y rápido salto que se dio al pasar de objetos tecnológicos sin un gran riesgo potencial como lo es la plancha ha objetos tecnológicos que poseen un masivo riesgo potencial como lo es la internet o los mensajes ayudo de cierta forma al poco criterio que tenemos al ocupar lo digital.
Ahondando un poco más en lo que son los mensajes y sus peligros, su mayor forma de expresión son los mensajes por correo, útiles si se mantiene el cuidado adecuado, ya que también es una forma de estafa en la actualidad, uno de ellos es el “prishing” en que se permite tener acceso a datos personales del dueño de la computadora y se envía a otros usuarios, los cuales pueden ingresar a cuentas u otras cosas. Esto lo realizan a través de mensajes “extraños”, de páginas a las que tal vez nunca el usuario ingreso, o también de mensajes que “dicen” que viene de un lugar conocido pero trae un link el cuál al pincharlo te manda a una página completamente diferente y aunque es difícil de creer con ese simple “click” que el usuario dio al link permitió que el estafador pudiera acceder a todo.
Otro forma en que es peligroso este tipo de correos y de cierta forma más infantil es la forma en que la emplean algunos “amigos”, envían correos los cuales si son abiertos por el usuario, le permiten a la otra persona el conocimiento sobre la  clave del e-mail y por supuesto libertad de acceso a todos los mensajes y cuentas asociadas a ello.
También otro hecho importante es cuando algunos mensajes permiten que otros usuarios puedan ingresar y guardar contenido pornográfico en el computador del afectado.    
Otras amenazas pero esta vez orientadas a los computadores son los famosos y nunca olvidados “virus”, hay de tantos tipos y con millones de fines, las personas por lo general no ven la magnitud del asunto; les basta con instalar un antivirus y piensan que están libre de todo, pero aun cuando los antivirus protegen de gran cantidad de virus a diario, en cada momento se crean gran cantidades de virus, mejorados y que evaden la “seguridad” de nuestros computadores.
Todo esto es muy general pues las amenazas vienen de todas partes y en todas las formas, pero las personas jamás se paran a pensar en estos peligros, ni la sociedad les enseña la magnitud de cada acción que se realice en esta vida digital, no hay un ejemplo que podamos seguir, nuestros padres no conocían el internet y por ende no saben cómo darnos una prevención de ello, y nosotros a pesar de escuchar de las ciberamezanas, las ignoramos y nos dejamos llevar por todo lo bueno que encontramos a nuestro alcance.  
La moralidad y lo correcto en la vida digital esta distorsionada, la mercadería pirata ya es cosa de todos los días, no es un hecho aislado, sino más bien una realidad; disqueteras y artistas han tenido que tomar medidas para atraer a la gente a que compre sus discos y que las pérdidas no sean tan grandes.
Aún así en Chile la gente prefiere descargar contenido pirata en vez de comprar los discos o programas como es debido, la moralidad se perdió pues para las personas descargar el contenido de músicas, películas u otros es algo común que las personas no lo ven como un “robo”. A pesar de que si se analiza bien es un robo en gran medida.
Un ejemplo de lugares donde la mercadería pirata no afecta en gran cantidad  es en Corea del Sur donde la música es algo importante en la comunidad, y a pesar de que pueda haber mercadería pirata, los artistas no se ven preocupados, pues sus seguidores compran sus CD’s como una forma de apoyo y afecto hacia el artista.
Otro hecho importante es la importancia que tiene para las personas páginas como “Google” y “Wikipedia”, la mayoría de los jóvenes recopila sus tareas de estas páginas pero ¿qué pasaría si dejaran de funcionar? Tal vez a largo plazo aprenderían  a ocupar otros tipos de páginas o los libros quizás; un ejemplo de ello fue cuando el FBI cerró “Megaupload” una de las formas de descarga más utilizadas, muchas personas se desesperaron de cierta forma por no poder descargar los contenidos que querían, aun así pudieron sobrellevarlo y seguir adelante; pero lo importante de todo este tema es que lo digital no dura para siempre. No podemos permitir que nuestra vida gire en torno a lo digital, sino que tiene que ser una herramienta de ayuda. Una página puede ser cerrada en cualquier momento, mas un libro o una impresión es poco probable que se pierda. Debemos buscar cosas que permanezcan para nosotros. Si un día nuestro computador dejara de funcionar, toda la información contenida en él se perdería, todos los recuerdos, trabajos y demás. Solo nos quedaría lo que logramos sacar en un pendrive o talvez imprimir.
Al ver la realidad mundial, la diferencia no es mucha la preocupación por los “peligros digitales” es casi nula.
Una noticia importante que se deslumbró en los últimos días trató sobre los misiles que se encontrarían alrededor de los lugares donde se harían los juegos olímpicos, supuestamente para mantener la “seguridad” de los atletas, pero nadie pensó ni piensa en cómo afectaría esta decisión si algún país o persona maliciosa de alguna forma pudiera ingresar a través de un virus o algo a las computadoras que controlan estos misiles; muchas personas serian afectadas y la “seguridad” que se pensó en algún momento, sería la misma que los dañaría; de alguna forma sería un arma de doble filo.
Lo mismo sucede con los datos, tal vez es menos complejo tener los datos de las personas en algún programa de computador en vez de tenerlos en hojas que ocupan gran cantidad de espacio. Pero si en algún momento estos programas fallaran o alguien pudiera ingresar a ellos, el país entero se vería afectado.
Todas estas amenazas aunque son suposiciones siguen siendo un peligro latente.
La guerra lo más probable es que no sea con armas o batallando frente a frente, sino de forma digital, en forma de ciberguerra.
Los países enemigos no se darían la molestia de atacar de forma normal si pueden hacerlo desde sus asientos y con un par de movimientos mandado tal vez un “malware”, y sin que nadie logre saber quién fue el verdadero provocador de todo el caos.
El gobierno debe comenzar a tomar atención de estos peligros, y en general todos los países, pues basta con que uno sea afectado para que se convierta en una reacción “domino” hacia los otros países; sin importar si hay países más “digitalizados” que otros.
Se debe vislumbrar que las maquinas, programas y elementos digitales aunque parezcan perfectos, no lo son en un 100%, están prediseñadas de una cierta forma y no son capaces de razonar como nosotros. Así que si se encontraran en una situación “especial” no cambiaría su modo, sino que seguían con su objetivo.  
Un ejemplo, aunque de cierta forma ficticia es la película “Terminator”, en ella se puede ver que las máquinas, en este caso robots siguen sus funciones sin razonar, y si se ven afectadas por algún malware siguen con las órdenes de su nuevo dueño sin dudar.
Solo cabe esperar que ninguna tragedia potencial anteriormente mencionada suceda y que el mundo en general sepa prevenir y evitar toda ciberamenaza.

Bibliografía: Vida Digital: la tecnología en  el centro de lo cotidiano. Eduardo Villanueva Mansilla 












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